Atención de la salud de rutina para hombres mayores
Las revisiones de rutina pueden detectar problemas tratables
temprano. En muchos casos, el tratamiento temprano de problemas
médicos puede ayudar a prevenir problemas más serios. El valor de
las revisiones de rutina, y su frecuencia, dependen sobre todo de
su edad. También son importantes los antecedentes médicos suyos y
de su familia.
¿Qué hay que revisar, y con cuánta frecuencia?
El Comité de Servicios Preventivos de los Estados Unidos (USPSTF,
por sus siglas en inglés) o la Academia Norteamericana de Práctica
Familiar (AAFP, por sus siglas en inglés) recomiendan que se
realicen los siguientes análisis durante las revisiones de rutina.
Éstas son recomendaciones mínimas para las revisiones de rutina.
Consulte con su profesional médico para decidir con qué frecuencia
se tiene que hacer un examen médico y con qué frecuencia se tiene
que hacer estos análisis o cualquier otro.
Recuerde que éstas son las recomendaciones mínimas de análisis de
rutina. Debe conversar con su profesional médico para decidir qué
análisis se debe hacer, considerando sus síntomas y sus
antecedentes médicos personales y familiares.
Se realizan también con frecuencia muchos otros análisis durante
las revisiones de rutina, pero no existen actualmente pruebas de
que sean útiles para detectar problemas médicos en hombres que
gozan de buena salud. Algunos ejemplos de estos análisis son el
conteo global de sangre (CBC, por sus siglas en inglés) y análisis
de orina. Si no tiene síntomas de enfermedad, consulte con su
profesional médico sobre las ventajas y desventajas de éstos y
otros análisis. Todos los análisis cuestan dinero.
¿Qué vacunas necesito?
Se recomiendan las siguientes vacunas para adultos:
- Refuerzo de tétano (Td) por lo menos una vez cada 10 años. Si
es menor que 65 años de edad, debería darse el refuerzo
llamado Tdap para protegerlo mejor contra la tos convulsa (tos
ferina) y también el tétano. Si tiene 65 años o más, esta
nueva vacuna no ha sido aprobada aún para su edad. Como los
bebés son más susceptibles a las complicaciones de la tos
convulsa, el refuerzo Tdap se recomienda especialmente para
los adultos que cuidan a niños, aunque no hayan pasado aún 10
años desde su última vacuna de refuerzo.
- Vacuna contra la influenza (o gripe) todos los otoños si tiene
50 años de edad o más, tiene riesgo de complicaciones de la
influenza, puede contagiarle la influenza a otras personas de
alto riesgo o simplemente quiere reducir el riesgo de tener
influenza.
- La vacuna contra la hepatitis A, si corre riesgo de tenerla,
por ejemplo por los viajes que hace o por su trabajo
(incluyendo el servicio militar) o si tiene enfermedades
hepáticas, usa drogas ilegales (estupefacientes), tiene VIH, o
es hombre y tiene relaciones sexuales con otro hombre.
- Vacuna contra la hepatitis B para adultos que tienen riesgo de
infección. Éstos incluyen, por ejemplo, hombres que tienen
enfermedades hepáticas, relaciones sexuales con otros hombres
o tienen relaciones sexuales con más de un compañera, o cuyo
compañera tiene más de una compañeros, o que tienen una
infección transmitida sexualmente, abusan de drogas
intravenosas o tienen planes de viaje a regiones donde la
hepatitis B es común.
- Vacuna contra la pulmonía neumocócica si tiene 65 años de edad
o más. Es posible que se tenga que dar la vacuna cuando es más
joven, si tiene un problema médico de alto riesgo, como
diabetes, o enfermedad pulmonar, renal o cardiaca. Si se dio
la primera vacuna contra la pulmonía antes de cumplir 65 años
de edad, y pasaron ya más de 5 años, es posible que necesite
una segunda dosis.
- Vacuna contra la varicela si nunca tuvo varicela.
- Vacuna contra la culebrilla si tiene por lo menos 60 años de
edad, aunque ya haya tenido la culebrilla. La vacuna no
siempre previene la culebrilla, pero si se dio la vacuna y
tiene culebrilla, puede reducir el dolor causado por la
infección.
¿Qué otras cosas puedo hacer para mantenerme saludable?
Su profesional médico le dará consejos periódicamente sobre cómo
mantenerse saludable. Algunos de estos consejos pueden ser:
- Uso de substancias: No use tabaco ni drogas ilegales. No tome
alcohol mientras esté manejando, nadando, andando en bote,
etc.
- Dieta y ejercicio: Trate de mantener su peso en un nivel
saludable y confortable. Limite la cantidad de grasas y
colesterol en su dieta. Coma muchos cereales integrales,
frutas y verduras. Realice ejercicios físicos regularmente.
- Prevención de lesiones: Use cinturones de seguridad de regazo
y hombro cuando maneje. Cuando ande en motocicleta o
bicicleta, use un casco. Si se encuentra cerca de pistolas u
otras armas de fuego, manéjelas con cuidado. Guarde sus armas
de fuego en armarios bajo llave cuando no las esté usando.
Instale detectores de humo en su casa. Ajuste su calentador de
agua a menos de 120°F (49°C).
- Salud dental: Visite a su dentista periódicamente. Cepíllese
los dientes todos los días con pasta dentífrica con flúor. Use
también hilo dental todos los días.
- Conducta sexual: Prevenga las infecciones transmitidas
sexualmente evitando conductas sexuales de alto riesgo. Use
condones de látex o de poliuretano cada vez que tenga contacto
sexual, a menos que tenga una relación de largo plazo con sólo
una compañera, que a su vez no tenga otros compañeros
sexuales.
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RelayHealth.
Last modified: 2009-02-10
Last reviewed: 2009-01-23
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sólo para fines informativos y educativos, y no pretende
reemplazar la evaluación, consejo, diagnóstico o tratamiento médico
proporcionados por su profesional de atención de la salud.
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